La Fiesta no duerme
San Fermín vive prácticamente en la calle. Casi todos los festejos se celebran al aire libre (si el tiempo lo permite).
Al terminar los fuegos artificiales, se abre un abanico de posibilidades de diversión. Tradicionalmente se concentra en el Casco Antiguo, donde se aglutinan un gran número de bares, restaurantes, sociedades gastronómicas y peñas.
Se puede encontrar todo tipo de gente en cualquier parte, aunque hay zonas con ambientes más o menos definidos.
Dentro del Casco Antiguo, la zona de plaza del Castillo, cuesta de Labrit y San Nicolás, tiene fama de ser un ambiente más distinguido.
La plaza del Castillo está siempre animada y abarrotada. Sus terrazas llenas a cualquier hora. En sus jardines siempre amanece alguien durmiendo.
Los bares de la cuesta de Labrit tienen terrazas a la calle, con barra exterior y música bailable. Hay mucho ambiente a la salida de los toros. En general un ambiente selecto con precios elevados.
En esta calle se encuentran locales como Kabiya, Cavas y Café con Sal.
En la calle Jarauta se concentran las peñas y la gente más joven. Aquí los precios son más asequibles. En las calles Calderería, San Agustín, Tejería, Navarrería y la zona de la Catedral, el ambiente es más alternativo.
En la plaza de la Navarrería, se concentra el ambiente anglosajón. Es ya tradicional el famoso salto de la fuente de Santa Cecilia.
